LIDERAZGO GLOBAL
lunes, 6 de mayo de 2013
domingo, 28 de abril de 2013
LIDERAZGO GLOBAL
HABLEMOS DE LIDERAZGO

Una organización puede tener una planeación adecuada, control y
procedimiento de organización y no sobrevivir a la falta de un líder apropiado.
Es vital para la supervivencia de cualquier negocio u organización.
Por lo contrario, muchas organizaciones con una planeación deficiente y
malas técnicas de organización y control han sobrevivido debido a la presencia
de un liderazgo dinámico.
Liderazgo
autocrático
El Liderazgo autocrático es una forma extrema de liderazgo transaccional, donde los líderes tienen el poder absoluto sobre sus trabajadores o equipos. Los miembros del staff tienen una pequeña oportunidad de dar sugerencias, incluso si estas son para el bien del equipo o de la organización. Muchas personas se sienten resentidas al ser tratadas de esta manera. A menudo el liderazgo autocrático tiene altos niveles de ausentismo y rotación del personal. Para algunas tareas y trabajos sin calificación el estilo puede ser efectivo, porque las ventajas del control superan las desventajas.
Liderazgo
burocrático
Los líderes burocráticos hacen todo según "el libro". Siguen las reglas rigurosamente y se aseguran que todo lo que hagan sus seguidores sea preciso. Es un estilo de liderazgo muy apropiado para trabajar cuando existen serios riesgos de seguridad (como trabajar con maquinaria, sustancias tóxicas, o peso peligroso) o cuando largas sumas de dinero están en juego.
Liderazgo
carismático
Liderazgo
participativo o democrático
A pesar que es el líder democrático el que toma la última decisión, ellos invitan a otros miembros del equipo a contribuir con el proceso de toma de decisiones. Esto no solo aumenta la satisfacción por el trabajo sino que ayuda a desarrollar habilidades. Los miembros de equipo sienten en control de su propio destino así que están motivados a trabajar duro, más que por una recompensa económica.
Ya que la participación democrática toma tiempo, este abordaje puede durar mucho tiempo pero a menudo se logra un buen resultado. Este estilo de liderazgo puede adoptarse cuando es esencial el trabajo en equipo y cuando la calidad es más importante que la velocidad o la productividad.
Liderazgo
Laissez-faire
Liderazgo
orientado a las personas o liderazgo orientado a las relaciones
Es el opuesto al liderazgo orientado a la tarea. Con el liderazgo orientado a las personas, los líderes están completamente orientados en organizar, hacer de soporte y desarrollar sus equipos. Es un estilo participativo, y tiende a empoderar al equipo y a fomentar la colaboración creativa. En la práctica la mayoría de los líderes utilizan tanto el liderazgo orientado a la tarea y el liderazgo orientado a las personas.
Liderazgo
natural
Este término describe al líder que no está reconocido formalmente como tal. Cuando alguien en cualquier nivel de una organización lidera simplemente por satisfacer las necesidades de un equipo, se describe como líder natural. Algunos lo llaman liderazgo servil.
Liderazgo
orientado a la tarea
Los líderes altamente orientados a la tarea, se focalizan solo en que el trabajo se haya cumplido y pueden ser un poco autocráticos. Estos líderes son muy buenos para definir el trabajo y los roles necesarios, ordenar estructuras, planificar, organizar y controlar. Pero no tienden a pensar mucho en el bienestar de sus equipos, así que tienen problemas para motivar y retener a sus colaboradores.
Este estilo utiliza técnicas como la de motivar a los subordinados a trabajar ofreciendo recompensas o amenazando con castigos, asignar las tareas por escrito, delinear todas las condiciones para que una misión se dé por completada y dirigir por excepción, es decir, dando a conocer solamente lo que el subordinado ha hecho incorrectamente.
Liderazgo
transformacional
El transformacional "transforma" a los subordinados retándolos a elevarse por encima de sus necesidades e intereses inmediatos, hace hincapié en el crecimiento individual -tanto personal como profesional- y en el potenciamiento de la organización. Este estilo permite al líder beneficiarse de las aptitudes y conocimientos de subordinados con experiencia que podrían tener mejores ideas sobre cómo cumplir una misión. También obtiene buenos resultados cuando las organizaciones se enfrentan a una crisis, inestabilidad, mediocridad o desencanto. No es recomendable si los subordinados son inexpertos.
Líderes
pasivos:
Líderes
activos:
FUNCIONES DE UN LÍDER EFECTIVO:
Crea el futuro
Promueve y
encauza los cambios en la empresa
Es carismático.
Desarrolla la empatía
Sabe delegar
responsabilidades
Incentiva en
sus colaboradores la confianza en sí mismos
Puede, de
hecho, liderar otras áreas
Organiza
eficientes equipos de trabajo
Sabe destacar y
recompensar los logros de sus colaboradores
Es tolerante
con los errores ajenos
Cambia las
reglas de juego cuando considera que ya no son útiles
Es flexible,
adaptativo y cambiante, incluso con su forma de ver las cosas
Colabora
efectivamente con otros líderes
Contrata a
excelentes profesionales, incluso de mejor formación que él, y no teme a esto
Es seguido por
su ejemplo, valores personales y la confianza que pone en sus objetivos, lo que
motiva y estimula al grupo
Reduce todo a
lo esencial. No muere en un mar de detalles y posibles complicaciones
Asume riesgos
controlados y actúa
Líder
Autócrata
Líder
Democrático
Líder
Liberal
Conocimiento:
Confianza:
Capacidad de comunicarse:
Hay una dimensión
formal del liderazgo que puede marcar la diferencia entre una organización que
funciona y otra que no lo hace. Por lo tanto considero que una función especial
del líder, independientemente de sus destrezas, consiste en detectar las fallas
tanto formales como informales y hacer algo cuando lo detecte. En lo personal
consideramos que los principales componentes de un estilo de liderazgo son: La
comprensión precisa que el líder tenga de su rol y de cómo esta comprensión lo
ayude a diseñar y a utilizar mecanismos que permitan mantener en balance los
sistemas. Un ejemplo de ello es la situación política de nuestro país, en donde
no se ha logrado mantener ese balance entre la justicia social y lo que nos
brinda el señor que conduce las riendas el país.
EL LIDERAZGO
Dentro de la sociedad
actual donde la globalización es un elemento que está presente en casi todos
los aspectos de la vida social, y donde cada día los individuos que conforman
la sociedad deben prepararse y ser los mejores en el área en que se desempeñen
debido a la competitividad imperante en los diversos sectores (culturales,
económicos, sociales, académicos, políticos, entre otros), es necesario que los
sujetos desarrollen actitudes adicionales que lo ayuden a destacarse y poder
llevar a cabo de forma más eficiente y efectiva sus diversos roles.
Una de las
habilidades determinantes en el éxito de muchos individuos está representada
por el liderazgo, esta habilidad o aptitud es muy positiva tanto para los
sujetos como para las organizaciones o instituciones puesto que la misma es
fundamental para alcanzar las metas individuales u organizacionales.
Hay muchas
definiciones de lo que es el Liderazgo, de hecho existen tantas definiciones
como personas que han intentado dar explicación a la misma, sin embargo se
puede definir Liderazgo como:
La habilidad para incidir en un grupo, y a través de esa influencia
lograr la consecución de los objetivos o metas.
De tal forma se puede
apreciar que el liderazgo es el conjunto de destrezas o habilidades que un
individuo puede aprender y desarrollar, pero el mismo, también es algo que nace
con el individuo. Generalmente el Liderazgo se confunde con el poder y la
autoridad ejercida por los sujetos que dirigen grupos u organizaciones, pero
esto es errado, ya que el Liderazgo es una habilidad no una imposición, es una
destreza que no necesita de imposición sino que motiva e incita a que los demás
sujetos decidan voluntariamente adherirse a las pautas dadas por el líder.
IMPORTANCIA DEL
LIDERAZGO
Es importante por ser la capacidad de un jefe para guiar y dirigir.
Valor agregado: El liderazgo es un tema crucial hoy en día en donde
las fronteras se han abierto al comercio global; donde las organizaciones y empresas permanentemente se encuentran en una
constante lucha por ser cada vez más competitivas, lo que ha generado que las
personas que las conforman sean eficientes y capaces de dar mucho de sí para el
bienestar de la organización o empresa.La preocupación de los directivos y mando
debería estar centrada en crear una imagen tal, que sus subordinados lo
catalogaran como un colaborador más, orientador, escucha de su gente, generador
de confianza; aceptado naturalmente por el grupo, buen comunicador persona que
apoye y ayude, que transmite seguridad. El líder es el respaldo del equipo, el
que potencia a las personas para que se desarrollen sus inquietudes,
iniciativas y creatividad. Fomenta la responsabilidad, el espíritu de equipo,
el desarrollo personal, y, especialmente, es el artesano de la creación de un
espíritu de pertenencia que une a los colaboradores para decidir las medidas a
tomar.
TIPOS Y ESTILOS DE LIDERAZGO
El tipo o estilo de
liderazgo depende de las cualidades, habilidades y necesidades del líder, así
como de las necesidades del grupo y de las exigencias de la situación.
Ningún estilo es útil para todas las situaciones.
Estos son algunos de
los tipos o estilos de liderazgo más populares no sólo en la teoría del
liderazgo sino también en la práctica en las empresas de hoy.
El Liderazgo autocrático es una forma extrema de liderazgo transaccional, donde los líderes tienen el poder absoluto sobre sus trabajadores o equipos. Los miembros del staff tienen una pequeña oportunidad de dar sugerencias, incluso si estas son para el bien del equipo o de la organización. Muchas personas se sienten resentidas al ser tratadas de esta manera. A menudo el liderazgo autocrático tiene altos niveles de ausentismo y rotación del personal. Para algunas tareas y trabajos sin calificación el estilo puede ser efectivo, porque las ventajas del control superan las desventajas.
Los líderes burocráticos hacen todo según "el libro". Siguen las reglas rigurosamente y se aseguran que todo lo que hagan sus seguidores sea preciso. Es un estilo de liderazgo muy apropiado para trabajar cuando existen serios riesgos de seguridad (como trabajar con maquinaria, sustancias tóxicas, o peso peligroso) o cuando largas sumas de dinero están en juego.
El líder carismático aprovecha todas las
oportunidades para enseñar, compartir valores y transmitir experiencias; vive
en un entorno pedagógico, consume su energía básicamente en enseñar, motivar y
persuadir. "Su objetivo es transformar a la gente ordinaria en
extraordinaria".
De todas formas los
líderes carismáticos tienden a creer más en sí mismos que en sus equipos
y esto genera problemas, y un proyecto o la organización entera podrían
colapsar el día que el líder abandone la empresa. En los ojos de los
seguidores, el éxito está ligado a la presencia del líder carismático.
A pesar que es el líder democrático el que toma la última decisión, ellos invitan a otros miembros del equipo a contribuir con el proceso de toma de decisiones. Esto no solo aumenta la satisfacción por el trabajo sino que ayuda a desarrollar habilidades. Los miembros de equipo sienten en control de su propio destino así que están motivados a trabajar duro, más que por una recompensa económica.
Ya que la participación democrática toma tiempo, este abordaje puede durar mucho tiempo pero a menudo se logra un buen resultado. Este estilo de liderazgo puede adoptarse cuando es esencial el trabajo en equipo y cuando la calidad es más importante que la velocidad o la productividad.
Esta expresión
francesa significa "déjalo ser" y es utilizada para describir líderes
que dejan a sus miembros de equipo trabajar por su cuenta. Puede ser
efectivo si los líderes monitorean lo que se está logrando y lo comunican al
equipo regularmente. A menudo el liderazgo laissez-faire es efectivo
cuando los individuos tienen mucha experiencia e iniciativa propia.
Desafortunadamente, este tipo de liderazgo puede darse solo cuando los mandos
no ejercen suficiente control.
Es el opuesto al liderazgo orientado a la tarea. Con el liderazgo orientado a las personas, los líderes están completamente orientados en organizar, hacer de soporte y desarrollar sus equipos. Es un estilo participativo, y tiende a empoderar al equipo y a fomentar la colaboración creativa. En la práctica la mayoría de los líderes utilizan tanto el liderazgo orientado a la tarea y el liderazgo orientado a las personas.
Este término describe al líder que no está reconocido formalmente como tal. Cuando alguien en cualquier nivel de una organización lidera simplemente por satisfacer las necesidades de un equipo, se describe como líder natural. Algunos lo llaman liderazgo servil.
De muchas maneras
este tipo de liderazgo es una forma democrática de liderazgo porque todo el equipo
participa del proceso de toma de decisiones. Quienes apoyan el modelo de
liderazgo natural dicen que es una buena forma de trabajo en un mundo donde los
valores son cada vez más importantes. Otros creen que en situaciones de mucha
competencia, los líderes naturales pueden perder peso por otros líderes que
utilizan otros estilos de liderazgo.
Los líderes altamente orientados a la tarea, se focalizan solo en que el trabajo se haya cumplido y pueden ser un poco autocráticos. Estos líderes son muy buenos para definir el trabajo y los roles necesarios, ordenar estructuras, planificar, organizar y controlar. Pero no tienden a pensar mucho en el bienestar de sus equipos, así que tienen problemas para motivar y retener a sus colaboradores.
Este estilo utiliza técnicas como la de motivar a los subordinados a trabajar ofreciendo recompensas o amenazando con castigos, asignar las tareas por escrito, delinear todas las condiciones para que una misión se dé por completada y dirigir por excepción, es decir, dando a conocer solamente lo que el subordinado ha hecho incorrectamente.
El transformacional "transforma" a los subordinados retándolos a elevarse por encima de sus necesidades e intereses inmediatos, hace hincapié en el crecimiento individual -tanto personal como profesional- y en el potenciamiento de la organización. Este estilo permite al líder beneficiarse de las aptitudes y conocimientos de subordinados con experiencia que podrían tener mejores ideas sobre cómo cumplir una misión. También obtiene buenos resultados cuando las organizaciones se enfrentan a una crisis, inestabilidad, mediocridad o desencanto. No es recomendable si los subordinados son inexpertos.
El líder que confía
tan sólo en el estilo transaccional, sin combinarlo con el transformacional,
únicamente consigue el compromiso a corto plazo de sus subordinados y hace que
la gente tema tomar riesgos e innovar, además de sentir que sus esfuerzos
podrían parecer egoístas. Por ello, lo más eficaz es combinar las técnicas de
ambos para ajustarse a la situación.
Estos son los estilos
de liderazgo que se han empleado en diversos momentos, algunos con mayor o
menor éxito que otros pues depende de las circunstancias el estilo de liderazgo
ejercido puede tener éxito o no. Existe lo que se denomina liderazgo
situacional donde un miembro considerado experto en ese momento toma el
liderazgo del grupo. Así, el tipo de liderazgo será efectivo dependiendo de la
organización, relación que tenga la misma con sus miembros y de los intereses
que persigan.
Valor agregado: En cualquier organización pueden existir varias combinaciones de
estos comportamientos, lo que definirá varios estilos de liderazgo. No existe
un estilo que sea siempre el mejor. El estilo que adopte el líder en un momento
determinado depende de los siguientes factores: La personalidad del líder. Las
necesidades, la actitud y los problemas del grupo. El grupo en sí. La situación
o labor. Hay que conocer y combinar todos los estilos. Usar cada uno según las
necesidades y características de los miembros.
CARACTERÍSTICAS Y ACTITUDES
DE LÍDERES PASIVOS Y ACTIVOS:
Los líderes pasivos y activos son dos
estilos distintos de gestión que o tratan de mantener o cambian la
organización. El liderazgo pasivo se caracteriza en gran medida por el deseo de
mantener la cultura existente de la compañía, sus políticas y procedimientos.
Utiliza un sistema de recompensa y castigo basado en obligar a los empleados a
realizar ciertas conductas. Por el contrario, el estilo de liderazgo activo
busca provocar un cambio en la forma en que la empresa opera. Los líderes que
muestran el liderazgo activo se caracterizan a menudo como carismáticos,
inspiradores y motivadores
El objetivo principal del
liderazgo transaccional es promover la estabilidad en la organización mediante
la creación de un intercambio de tipo de dar y tomar entre directivos y
empleados. Los objetivos específicos de rendimiento se determinan y se
comunican a los empleados. Ellos son entonces los responsables de cumplir con
los objetivos de rendimiento, y recibir una recompensa o castigo en función del
resultado. Las recompensas se basan en cumplir con ciertos criterios, tales
como el logro de una cuota de ventas. Los errores se activan o son pasivamente
observados por los administradores y tratados en consecuencia. En la gestión
activa por excepción, los líderes toman medidas correctivas rápidas contra las
desviaciones de rendimiento y activamente buscan los errores.
Características del
liderazgo transaccional
Las relaciones entre los líderes
transaccionales y sus empleados tienden a centrarse en la finalización con
éxito de las tareas a corto plazo. Las relaciones entre los dos grupos son un
tanto impersonal y temporal. Los resultados cuantitativos se destacan y los
empleados deben seguir los objetivos y orientaciones de los líderes. La
relación se basa principalmente en intercambios que satisfagan dos conjuntos de
objetivos. Por ejemplo, un empleado se presenta a trabajar para recibir un
cheque de pago a fin de mantener un cierto nivel de vida. El director quiere
que el empleado se presente a trabajar para llevar a cabo las tareas de trabajo
que no quiere hacer él mismo.
El objetivo principal de un líder
activo es inspirar el cambio en una organización excediendo las normas
anteriores y las expectativas. No confía en lograr objetivos a través de
ciertos tipos de intercambios o de un sistema de recompensa y castigo. El líder
activo motiva a los empleados a trabajar en pro de un objetivo común, en lugar
de buscar el cumplimiento de los objetivos individuales. Tiende a tener una
perspectiva más individualizada hacia los empleados, aprovechando las
fortalezas y talentos individuales. Un líder activo fomenta un ambiente de
reflexión, trabajo en equipo y admiración mutua.
Características de un líder activo:
Los líderes activos buscan ganar la
confianza de sus empleados. La relación se basa en la idea de establecer un
vínculo de largo plazo que abarca mucho más que los objetivos de desempeño de
la empresa. Los líderes que presentan un estilo transformacional del liderazgo
tienden a capacitar a sus empleados para tomar decisiones y contribuir a las
estrategias de la empresa. Los valores, significado personal, el poder personal
y la ética son acentuados. Una perspectiva a largo plazo es una de las
características principales del estilo de liderazgo activo. Fomenta la
creatividad, el desafío y el desarrollo del empleado individual.
Valor agregado: Un verdadero líder no es sólo aquel que lleva adelante
un determinado proyecto, sino también un hombre o mujer que demuestran
cualidades para motivar a los empleados, lo cual se sustenta en destacar sus
fortalezas y logros, comprender y mostrar formas para superar sus falencias,
jugando de esta manera un rol activo dentro de la organización, para también
observar el comportamiento individual y grupal, y poder limar posibles
asperezas que surjan en el grupo.
FUNCIONES DE UN LÍDER EFECTIVO:
El líder es alguien
respetado, admirado y seguido por su equipo de colaboradores. Él construye las
mejores condiciones para que la empresa avance, dando siempre el ejemplo,
diagramando y poniendo en práctica proyectos de cabo a rabo. Él sabe
interpretar lo que pasa dentro y fuera de la empresa, y logra, merced a su
dinamismo, visión emprendedora y enorme capacidad de gestión, tornar sumamente
competitiva a su compañía. Por eso el verdadero liderazgo está tan solicitado
en el mundo de negocios moderno. Mencionaremos algunas funciones de un líder
efectivo:
No espera que las
oportunidades llamen a su puerta; él las genera, si es necesario. Está
acostumbrado a luchar por las cosas que quiere, y sabe que del fruto de su
esfuerzo y tesón surgirán logros que, tarde o temprano, se convertirán en
realidad.
Está pendiente de los
indicadores del cambio, sea porque internamente algo debe ser modificado, o
porque la situación externa precisa dicho cambio. Pero no sólo lo sugiere, ni
lo bosqueja: se pone a la cabeza para llevarle adelante con éxito. Realiza
todas las tareas que van desde convencer al resto de la necesidad de cambiar,
hasta instrumentarlo efectivamente y seguir con detenimiento su evolución.
Sociable, buen comunicador
y carismático, el líder se compenetra emocionalmente con los demás, adaptándose
a sus interlocutores en el modo y forma en que prefieren ser tratados. Valora y
respeta las opiniones y sentimientos ajenos, a la par de promover un diálogo
abierto y sincero.
Estimula el crecimiento de
sus colaboradores, y cuando les ve preparados, delega funciones en ellos sin
temor ni falta de confianza en las decisiones que tomen. Les ayuda en temas
menores, pero hasta cierto punto, de manera que no pierdan la capacidad de
volar solos.
Si alguien piensa que no
puede lograr algo, de seguro no lo hará. Si un grupo carece de la suficiente
confianza en su capacidad para alcanzar un determinado objetivo, toda
formación, experiencia o destreza particular que ostente le servirá de muy
poco, pues de seguro fracasará. Por ello, el líder estimula en su grupo el
sentimiento de pisar firme, pero además hace partícipe a cada uno de sus
miembros de la convicción que serán ellos y sólo ellos quienes produzcan, con
su trabajo cotidiano, el futuro posible.
Por sus habilidades
directivas, puede perfectamente desempeñarse con éxito en áreas distintas. Si
bien deberá aprender los pormenores de procesos y funciones que hasta ahora no
conoce, su capacidad de gerenciar le brindará las herramientas esenciales para
llevar adelante al nuevo sector.
Instrumenta objetivos
claros y expone los mecanismos de evaluación y control que se utilizarán.
Compara con el grupo las desviaciones entre lo real y lo estimado, y juntos
analizan e implementan las soluciones pertinentes. Hace que el trabajo sea
estimulante para cada colaborador. Abre paso a toda iniciativa. Promueve el
aporte de ideas que hagan crecer el proyecto manejado por el grupo. Brinda
reconocimiento público a la labor, y alienta a cada integrante a que se supere,
otorgándole la posibilidad de capacitarse y asumir mayores responsabilidades. A
la hora de dar el ejemplo, está siempre a la cabeza.
Si es necesario, concibe
nuevas formas de recompensar el aporte y desempeño de su grupo. No le pasa por
alto que detrás de la concreción de un objetivo ambicioso hay muchas horas de
sacrificio y entrega del grupo, y de ciertos miembros en particular. Por ello,
y en la medida que puede, intenta que la gratificación sea significativa para
el colaborador.
Ha aprendido que lo
importante es mejorar el desempeño, y que esta mejora se sustenta muchas veces
en cometer errores y aprender de ellos. De hecho, da ejemplo de sus propios
errores. Sabe que una crítica destructiva sólo hará que la persona tenga miedo
de equivocarse, se paralice y pierda su confianza. Por ello, no critica, sino
ayuda a mejorar. Estimula a seguir avanzando con mejores herramientas.
Si la situación no puede
resolverse con el actual esquema de reglas (sean éstas mentales o de tradición
empresarial, por ejemplo) no teme romperlas y cambiarlas para lograr hacer
frente al nuevo escenario. Entiende que a veces hay que construir nuevos
caminos, sobre todo cuando los existentes nos alejan demasiado de nuestro
destino.
Conservando sus principios,
sustentados sobre bases éticas, no teme cuestionar su propia manera de encarar
los negocios, de cambiarla si es necesario, y siempre está dispuesto a
aprender, a desarrollar nuevas habilidades y a poseer una visión multidisciplinaria.
Integra un equipo directivo
donde prima la capacidad e idoneidad para resolver problemas, no los cargos y
ambiciones personales de cada uno. Entre todos buscan aprovechar las sinergias
que se producen, porque saben que varias cabezas piensan más y mejor que una
sola. Bajo un plan definido, brindan valiosas soluciones y mejoras a la
compañía.
Sabe perfectamente que no
puede ser el mejor en todo; de hecho, estimula a sus colaboradores a que le
superen en formación. No busca destacar por sus títulos; busca ser el mejor
gerente. Sus habilidades pasan por otro lado. Por eso, contrata y se rodea de
excelentes profesionales, capaces de asumir proyectos ambiciosos y brindar un
alto valor agregado a la empresa.
El líder no obliga a nadie
a que le siga, ni que lo tome como modelo. El líder hace, da el ejemplo,
influye positivamente y es seguido por sus enormes valores, tanto personales
como profesionales. Pero no por ello corta las alas a sus subordinados, o se
rodea sólo de obsecuentes. Nada de eso. Estimula el disenso y la crítica
productiva que conlleva una mejora de las cosas, es humano y solidario, y es
por ello que es preferido a cualquier jefe a la antigua. Brinda libertad y se
limita a dirigir la mirada hacia el camino, hacia donde se debe llegar. Él irá
primero, y acompañará activamente a su grupo.
Sabe mirar la esencia de
las cosas. Ataca el nudo del problema. No se distrae con los detalles o
posibles dificultades para llegar a la meta, ni tampoco permite que le
desmoralicen y aparten de su objetivo. La vida es simple, y son los hombres
quienes la complican, sería su frase preferida.
No se queda en proyectos e
ideas; busca llevarlos a la práctica. Todo involucra cierto riesgo y él lo
sabe. Pero cuando está mayormente seguro, luego de establecer las medidas para
prevenir y acotar posibles contingencias, avanza directamente hacia el
objetivo. ¿Que surgen otros problemas en el camino? Es lógico que así sea, pero
él confía en su capacidad de trabajo y resolución, y en el profesionalismo de
sus colaboradores. De seguro les resolverán.
Valor agregado: Para ejercer un Liderazgo
realmente efectivo, necesitamos de lo enunciado anteriormente, pero el secreto
real se logra gracias al componente fundamental de cualquier proceso, La
Actitud Mental Positiva y la organización adecuada para una vida muy bien
llevada; la cual va a depender no solo de la forma en cómo veamos nuestra
existencia en el pasado y en el presente inmediato, también depende de cómo
veamos nuestro futuro. Los liderazgos poco efectivos son aquellos que se basan
en la mentira y el engaño, en la imposición o en demás estratagemas no
correctas dado que la negatividad solo engendra más negatividad, no todo vale
con tal de llegar al poder, hay que saber llegar a liderar, ser líder y estar
después de líder y esto solo se consigue reuniendo las características de
liderazgo idóneas.
EL LÍDER COMO AGENTE DE
CAMBIO:
Cuando
aumenta el ritmo de cambio en espacios económicos, políticos, socioculturales y
tecnológicos, las mismas fuerzas que fueron introducidas pueden convertirse en
algo pasivo. Los líderes tienen que empezar a pensar ahora como factor de
cambio, porque el problema no consiste solamente en cómo adquirir nuevos
conceptos y destrezas sino también en cómo desaprender las cosas que ya no son
útiles para la organización. Esto implica un proceso totalmente distinto ya que
se toman actitudes de ansiedad de defensa y de resistencia al cambio. Estos
líderes necesitan poseer dos características particulares como la Fuerza
emocional, capacidad necesaria para apoyar a la organización al mismo tiempo
que se enfrentan con las necesidades, las ansiedades que acompañan los procesos
de desaprendizaje que en algún tiempo tuvieron éxito, es decir, la actitud para
crear en la organización un sentido de seguridad psicológica; la segunda
característica es la Comprensión verdadera de la dinámica cultural mundial y
las características de su propia cultura organizacional. Es importante tener en
cuenta que los líderes no pueden cambiar de manera arbitraria la cultura en la
organización, en el sentido de eliminar elementos disfuncionales pero pueden
desarrollar la cultura construyendo sobre las bases fuertes que finalmente con
el tiempo irán fortaleciendo las debilidades.
Valor
agregado: Se puede decir que un agente de cambio es aquel que es
capaz de desarrollar en la organización, acciones, actitudes y procesos que
permitan realizar mejoras proactivamente en los diversos aspectos internos y
externos. Es aquella persona responsable de iniciar o materializar cambios a
escala grupal, departamental u organizacional. Debe mantener la búsqueda
permanente de la mejora y eficacia organizacional, crear un clima favorable de
cambio dentro de su equipo de trabajo y la organización de manera que las personas
no sean solo actores, sino protagonistas y agentes colaboradores de él en el
proceso de cambio. Para lograr sus objetivos el agente de cambio debe contar
con la autoridad que le confiere la organización, sus habilidades y actitudes y
un plan para implantar con éxito el proceso de cambio.
ELEMENTOS DEL LIDERAZGO COMO
OBJETIVO A TRAVÉS DEL COMPORTAMIENTO AUTOCRÁTICO, DEMOCRÁTICO Y LIBERAL:
Asume
toda la responsabilidad de la toma de decisiones, inicia las acciones, dirige,
motiva y controla al subalterno. La decisión se centraliza en el líder. Puede
considerar que solamente él es competente y capaz de tomar decisiones
importantes, puede sentir que sus subalternos son incapaces de guiarse a sí
mismos o puede tener otras razones para asumir una sólida posición de fuerza y
control. La respuesta pedida a los subalternos es La obediencia y adhesión a
sus decisiones. El autócrata observa los niveles de desempeño de sus
subalternos con la esperanza de evitar desviaciones que puedan presentarse con
respecto a sus directrices.
En
su modalidad de actuación el líder democrático apela a la persuasión sin
usufructuar de su poder para imponerse sobre los demás, permite que el grupo
decida por la política a seguir y tomar las diferentes decisiones a partir de
lo que el grupo opine. Tiene el deber de potenciar la discusión del grupo y
agradecer las distintas opiniones que se vayan generando, cuando se está en la
necesidad de resolver un problema, el líder ofrece diversas soluciones, entre
las cuales el colectivo debe resolver cuál tiene que ser la solución más
apropiada.
Suele
adoptar un papel pasivo y entregar el poder a su grupo. Por eso no realiza un
juicio sobre aquello que aportan los integrantes, a quienes concede la más
amplia libertad para su accionar. En conclusión, delega las funciones al
colectivo y espera que ellos asuman la responsabilidad, motivación y control de
las diferentes situaciones a las cuales se estén enfrentando.
Valor agregado: En
la vida real, el líder utiliza los tres procesos de liderazgo, de acuerdo con
la situación, las personas y la tarea a ser ejecutada o llevada adelante. El
líder hace cumplir órdenes, como también consulta a los subordinados antes de
tomar una decisión, sugiere a algún subordinado realizar determinadas tareas:
él utiliza el liderazgo autocrático, el democrático y el liberal. El principal
problema del liderazgo es saber cuándo aplicar cuál proceso, dentro de qué
circunstancias y actividades a ser desarrolladas.
CUALIDADES DE UN LÍDER:
CONOCIMIENTO DE UNO MISMO, CONFIANZA, CAPACIDAD DE COMUNICARSE.
Conozca
sus cualidades y utilícelas. Un líder debe conocer los detalles del negocio
para poder trabajar para la empresa.
No
sea un microgestor. Si sus empleados tienen la sensación de que está
constantemente husmeando por encima de sus hombros, conseguirá crear un
ambiente de desconfianza. Éste al tanto del trabajo que están realizando los
miembros de su equipo, pero no haga que se sientan como si el "Gran
Hermano" les vigilara.
Sin ella viajas solo, desarrollar excelentes habilidades de
comunicación es esencial para el liderazgo efectivo. El líder tiene que ser capaz de compartir conocimientos e
ideas para transmitir un sentido de urgencia y entusiasmo a otros. Si no puedes
hacer comprender un mensaje claramente y motivar a otros a actuar, entonces no
tiene sentido tener un mensaje.
Aun cuando no tengas que dirigir a grandes
masas, el éxito de tu matrimonio, tu familia, tu trabajo y tus relaciones personales
dependen mucho de la buena comunicación que logres desarrollar.
Tú puedes ser un comunicador efectivo si
sigues cuatro verdades básicas.
- Simplifica tu mensaje
La comunicación no es lo que se dice. Es
también como se dice. Olvídate de impresionar a la gente con grandes palabras u
oraciones complejas. Si quieres tener éxito en la comunicación se sencillo.
Napoleón Bonaparte acostumbraba decir a sus secretarios: Sea claro, sea claro,
sea claro.
- Mira a la persona
Los comunicadores efectivos se concentran en
las personas con las que se están comunicando. Saben que es imposible
comunicarse con efectividad con la audiencia sin saber algo sobre ellos. Cuando
te comunicas con las personas hazte estas preguntas. ¿Quién es mi audiencia?
¿Cuáles son sus preguntas? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Cuánto tiempo tengo?
Mira a las personas por lo que son, no los mires como objetos. Si estas
interesado en que estas personas florezcan míralos por lo que puede llegar a
ser con el tiempo.
- Muestra la verdad
La credibilidad precede a la gran
comunicación. Hay dos formas de transmitir credibilidad.
·
Cree en lo que dices.
·
Vive lo que dices.
No hay mayor credibilidad que la convicción
en la acción.
- Busca una respuesta
Cuando te comuniques nuca olvides que el
objetivo de toda comunicación es la acción. Una historia muy bonita la de un ranchero, que siempre le amontonaba sácate a su
caballo, pero este se resistía a engordar, y un buen día le pregunto a un
experto en nutrición animal, ¿Por qué la actitud de mi caballo? y este le contesto, lo que sucede es que usted le
descarga el sácate pero no trata de alimentarlo. Cada vez que hablas a
la gente, no te olvides que tienes que darles algo que sentir, algo que
recordar, algo que hacer. Si tienes la habilidad para hacer esto, tu liderazgo
llegara a otro nivel. No descargues la información solamente, hazlos entender y
comprender para que accionen.
Los líderes, en conclusión, no nacen sino que
se hacen, se construyen y moldean a través de una sólida formación, y el
análisis profesional de aspectos como la personalidad, entorno y
circunstancias. Contribuyen al éxito de un líder las cualidades antes descritas, y las que no se poseen pueden
sustituirse con técnicas ampliamente probadas. Los avances científicos sobre el
tema terminarán perfeccionando la práctica del liderazgo, donde en un futuro
próximo ésta se impondrá sobre los esquemas actuales.
Valor agregado: Para identificar las
necesidades de los integrantes del equipo o de la organización en general, el
líder debe fomentar las relaciones humanas con cada uno de ellos. Para el
fomento exitoso de las relaciones humanas el líder debe desarrollar cualidades
como paciencia, afabilidad, humildad, respeto, generosidad, indulgencia,
honradez y compromiso; además de las mencionadas anteriormente. Sólo bajo estas
cualidades se puede romper las barreras de comunicación y prejuicios que
pudieran existir para así poder interiorizarse en las necesidades reales de
cada uno de los miembros de la organización. El líder debe convertirse en un
servidor y en un ejemplo de y para su equipo de trabajo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
http://www.losrecursoshumanos.com/contenidos/7762-los-10-estilos-de-liderazgo-mas-frecuentes-en-las-organizaciones.html
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